Hay muchos tipos diferentes de pesticidas, cada uno está destinado a ser efectivo contra plagas específicas. El término “-cida” proviene del latín “que mata.”

Se utilizan para matar y/o disminuir el crecimiento de algas.

Controlan gérmenes y microbios tales como las bacterias y los virus.

Son utilizados para secar los tejidos vivos de plantas.

Hacen que las plantas pierdan sus hojas.

Controlan gérmenes y microbios tales como las bacterias y los virus.

Son utilizados para controlar problemas con hongos como el moho, verdín y óxido.

Matan o inhiben el crecimiento de plantas no deseadas, también conocidas como malas hierbas.

Son utilizados para controlar insectos.

Interrumpen el crecimiento y la reproducción de los insectos.

Controlan ácaros que se alimentan de plantas y animales. Los ácaros no son exactamente insectos.

Son insecticidas usados para matar plagas de telas por fumigación en recipientes herméticos.

Son utilizados para controlar los huevecillos de insectos y ácaros.

Son sustancias biológicamente activas que se utilizan para atraer insectos o interrumpir su comportamiento de apareamiento. La fracción de los químicos en la mezcla es a menudo específica para cada especie.

Son utilizados para alterar el crecimiento de las plantas. Por ejemplo, pueden inducir o retrasar la floración.

Están diseñados para repeler las plagas no deseadas, a menudo por el gusto o el olfato.

Son utilizados para matar roedores como ratones, ratas y tuzas.

Están diseñados para controlar babosas, caracoles y otros moluscos.

Se utilizan para hacer la madera resistente a los insectos, hongos y otras plagas.